Tokio, 21 de julio (Jiji Press)—Un equipo de investigadores de la Universidad Keiō anunció el martes que ha confirmado la seguridad a largo plazo del trasplante de células progenitoras neurales derivadas de células madre pluripotentes inducidas (iPS) en pacientes con lesiones de la médula espinal.
El equipo, que llevó a cabo el primer estudio clínico del mundo sobre este tratamiento, prevé iniciar, como muy pronto el próximo año, un ensayo clínico promovido por los propios investigadores con el objetivo de avanzar hacia su aplicación práctica.
Entre 2020 y 2025, el grupo, encabezado por el profesor Okano Hideyuki, trasplantó a cuatro pacientes con lesiones medulares en fase subaguda (dentro de las cuatro semanas posteriores a la lesión) alrededor de dos millones de células progenitoras neurales derivadas de células iPS.
El año pasado, los investigadores dieron a conocer los resultados del seguimiento realizado durante el primer año tras la intervención. En él no se detectaron problemas importantes de seguridad y, además, algunos pacientes mostraron una mejora de sus funciones motoras.
Según el informe más reciente, entre dos y cuatro años después de la cirugía ninguno de los cuatro pacientes ha presentado problemas graves de seguridad, como la formación de tumores, ni se ha constatado un deterioro significativo de sus funciones físicas.